Entrevista para personaje Historico
Entrevista a Carlos I de España y V de Alemania:
1). Buenos días, Don Carlos. Es un gran honor ser recibida en la corte, y que se me permita preguntarle sobre su carrera como Rey, con el fin de alabar así su magnífico trabajo desempeñado. Por ello le agradecería, si tuviera a bien, responderme a una serie de preguntas: ¿Son ciertos los rumores sobre su retiro al monasterio de Yuste? ¿Es cierto también que padece una enfermedad?
Ciertamente, creo que ha llegado el momento de mi vida para alejarme de la corte y asuntos políticos, y ahora que se me permite he decidido pues, retirarme. Anhelo una vida más apaciguada y tranquila y me encuentro ahora mismo en un estado de reflexión sobre mi vida y el estado de Europa. Creo plenamente en la fe cristiana, y si he de morir en poco tiempo, que así sea. En cuanto a la enfermedad, no creo que sea algo importante que comentar aquí. Es cierto que soy mayor, y como tal estoy más débil, pero no quiero que, tras mi muerte, se me recuerde enfermo. Quiero que se me recuerde por lo que hice y por lo que fui, por mis logros en Europa, España y América y por mi esfuerzo y dedicación. También quiero que se me recuerde por lo que será mi descendiente, Felipe II, en el que tengo puestas toda mi fe y confianza.
2). ¿Se siente entonces orgulloso de lo que ha conseguido en la vida? ¿Considera vos que ha cumplido su objetivo?
No, no he cumplido mi objetivo. Mi objetivo cuando empecé a gobernar era crear todo un Imperio universal, un Imperio de los Habsburgo, un Imperio controlado por una sola fuerza, unificado y pacífico. Es cierto que no lo he conseguido, pero, a pesar de ello, me siento orgulloso y, sobre todo, espero que mis abuelos paternos y maternos lo estén también. He seguido su legado lo mejor que he podido y ahora opino que quizás tenía unas aspiraciones muy altas, imposibles de alcanzar. Por otro lado pienso que, quizás si no hubiera puesto mi objetivo en tan alto lugar, no habría tenido la motivación necesaria para llegar a donde he llegado. Espero que mi hijo siga lo que empecé y que algún día mi sueño y el de mi familia se cumpla al fin.
3). Durante su reinado, se ha mostrado siempre en contra del protestantismo. ¿Por qué está en contra de esta corriente religiosa?
Opino que la Cristiandad debe de mantenerse unida y luchar contra las herejías. No comulgo con las ideas de Lutero, pues en su deseo de modernizar la Iglesia lo único que considerará es guerra y destrucción.
4). Si me permite preguntar, ¿Es cierta su relación con su abuelastra, Germana de Foix? ¿Son ciertos también los rumores sobre que tuvo con ella una hija? También se comenta la presencia de otros hijos extramatrimoniales. ¿Es todo esto verídico?
En primer lugar, no son temas que creo que se deban de tratar en esta entrevista, pues son privados. No creo que nadie deba osar a insultarme y faltar el respeto de esta manera a la memoria de la Emperatriz Isabel de Portugal, mi esposa, que en paz descanse. Mi relación con mi abuelastra estuvo llena de respeto y cariño, pero jamás ofendí a mi abuelo Fernando el Católico teniendo otro tipo de relación. Y por supuesto le fui fiel a mi esposa en todo momento, tal y como enseña la Biblia que debe de comportarse un esposo. En todo caso, exijo mantener esta conversación únicamente dedicada a temas políticos y gubernamentales, sobre mi vida como Rey. Prefería no hablar más sobre mis asuntos privados.
5). Le pido disculpas por mi atrevimiento y, tal como vos decís, intentaré dedicar esta conversación a su respetable vida como Rey. Toda Castilla y España le deben el respeto que se merece y por ello se hará su voluntad hasta su último aliento. Permítame pues, comenzar con el principio de su vida, con su llegada desde Flandes. ¿Cómo fue para un joven de 17 años enfrentarse a tal gran título? ¿Qué puede decirnos sobre su llegada al trono? ¿Por qué le cedió el trono su abuelo Fernando el Católico a vos en su testamento, si su preferido era su hermano, Fernando I?
Bueno, sí que es cierto que al principio convertirme en Rey se me hizo un poco grande, era muy joven para asumir y comprender todas las dificultades y obligaciones que se me venían encima. Más desde pequeño se me educó para ocupar este papel, siempre tuve claro que no sería alguien corriente y que mis acciones tendrían consecuencia en mucha gente. Quería ser alguien muy grande y poderoso, tenía ambición y un gran objetivo, que fue como ya he dicho antes, crear un gran Imperio. Esto fue lo que verdaderamente me movió durante tantos años, lo que hizo que superara problemas y adversidades. Desde pequeño supe que no sería una tarea fácil, pero estaba dispuesto a llevarla a cabo. En cuanto a mi hermano, yo era el mayor de los varones, y por ello debía de heredar el trono. Era un derecho que me correspondía a mí, y no considero que le arrebatara en ningún momento el título. Mi abuelo dejó bien claro en su testamento a quien destinaría el trono, y aunque puede que tuviera más afinidad con mi hermano, respetó mi derecho, lo cual era lo más justo y acertado. Sí que es cierto que existen rumores sobre que el testamento se cambió en el último momento, pero no son más que eso, rumores.
6). Su llegada a España no estuvo bien vista por muchos castellanos, lo cual causó revueltas, como es el caso de los comuneros y de la Guerra de las Comunidades de Valencia. ¿A qué creé que se debieron estas revueltas?
Creo que todo se basó en una misma palabra: desconfianza. Llegué a España sin apenas hablar castellano y trayendo conmigo un gran número de nobles y clérigos flamencos como Corte. Los castellanos tuvieron miedo ante la presencia de extranjeros y consideraban además que había arrebatado el trono a mi madre. Afortunadamente logré hacer frente a estas personas, teniendo que ajusticiar a muchas de ellas, aunque dando mi perdón otras muchas, pues tal y como Dios es misericordioso, también debemos serlo nosotros.
7). ¿Por qué mantuvo encerrada en Tordesillas a su madre, Juana y por qué la impidió gobernar?
A pesar de que tomar esta decisión me causó un gran dolor por ser mi madre, fue lo mejor para su persona y para España, ya que no estaba apta para gobernar un Imperio. Mi padre pensó únicamente en su beneficio y el del reino, al igual que yo. No es cierto que quisiera apartarla del trono para gobernar yo, la prueba es que ella misma aceptó delegarme el trono y no quiso encabezar el levantamiento comunero. Mi madre tenía serios problemas mentales, y estar en Tordesillas fue lo mejor para ella.
8). ¿Cuál fue su relación con Francisco I de Francia?
Para mí, expandirme tanto en América ha sido uno de los mayores logros, ya que no solo he agrandado el Imperio en Europa, sino que he cruzado el mar y he logrado hacer españoles territorios que nuestros antepasados desconocían de su existencia. Hernán Cortés ha sido, sin duda, uno de los causantes de este éxito, por lo que le estaré eternamente agradecido.
9). Y ya por último, ¿Qué ha sido para vos lo más difícil de gobernar?
1). Buenos días, Don Carlos. Es un gran honor ser recibida en la corte, y que se me permita preguntarle sobre su carrera como Rey, con el fin de alabar así su magnífico trabajo desempeñado. Por ello le agradecería, si tuviera a bien, responderme a una serie de preguntas: ¿Son ciertos los rumores sobre su retiro al monasterio de Yuste? ¿Es cierto también que padece una enfermedad?
Ciertamente, creo que ha llegado el momento de mi vida para alejarme de la corte y asuntos políticos, y ahora que se me permite he decidido pues, retirarme. Anhelo una vida más apaciguada y tranquila y me encuentro ahora mismo en un estado de reflexión sobre mi vida y el estado de Europa. Creo plenamente en la fe cristiana, y si he de morir en poco tiempo, que así sea. En cuanto a la enfermedad, no creo que sea algo importante que comentar aquí. Es cierto que soy mayor, y como tal estoy más débil, pero no quiero que, tras mi muerte, se me recuerde enfermo. Quiero que se me recuerde por lo que hice y por lo que fui, por mis logros en Europa, España y América y por mi esfuerzo y dedicación. También quiero que se me recuerde por lo que será mi descendiente, Felipe II, en el que tengo puestas toda mi fe y confianza.
2). ¿Se siente entonces orgulloso de lo que ha conseguido en la vida? ¿Considera vos que ha cumplido su objetivo?
No, no he cumplido mi objetivo. Mi objetivo cuando empecé a gobernar era crear todo un Imperio universal, un Imperio de los Habsburgo, un Imperio controlado por una sola fuerza, unificado y pacífico. Es cierto que no lo he conseguido, pero, a pesar de ello, me siento orgulloso y, sobre todo, espero que mis abuelos paternos y maternos lo estén también. He seguido su legado lo mejor que he podido y ahora opino que quizás tenía unas aspiraciones muy altas, imposibles de alcanzar. Por otro lado pienso que, quizás si no hubiera puesto mi objetivo en tan alto lugar, no habría tenido la motivación necesaria para llegar a donde he llegado. Espero que mi hijo siga lo que empecé y que algún día mi sueño y el de mi familia se cumpla al fin.
3). Durante su reinado, se ha mostrado siempre en contra del protestantismo. ¿Por qué está en contra de esta corriente religiosa?
Opino que la Cristiandad debe de mantenerse unida y luchar contra las herejías. No comulgo con las ideas de Lutero, pues en su deseo de modernizar la Iglesia lo único que considerará es guerra y destrucción.
4). Si me permite preguntar, ¿Es cierta su relación con su abuelastra, Germana de Foix? ¿Son ciertos también los rumores sobre que tuvo con ella una hija? También se comenta la presencia de otros hijos extramatrimoniales. ¿Es todo esto verídico?
En primer lugar, no son temas que creo que se deban de tratar en esta entrevista, pues son privados. No creo que nadie deba osar a insultarme y faltar el respeto de esta manera a la memoria de la Emperatriz Isabel de Portugal, mi esposa, que en paz descanse. Mi relación con mi abuelastra estuvo llena de respeto y cariño, pero jamás ofendí a mi abuelo Fernando el Católico teniendo otro tipo de relación. Y por supuesto le fui fiel a mi esposa en todo momento, tal y como enseña la Biblia que debe de comportarse un esposo. En todo caso, exijo mantener esta conversación únicamente dedicada a temas políticos y gubernamentales, sobre mi vida como Rey. Prefería no hablar más sobre mis asuntos privados.
5). Le pido disculpas por mi atrevimiento y, tal como vos decís, intentaré dedicar esta conversación a su respetable vida como Rey. Toda Castilla y España le deben el respeto que se merece y por ello se hará su voluntad hasta su último aliento. Permítame pues, comenzar con el principio de su vida, con su llegada desde Flandes. ¿Cómo fue para un joven de 17 años enfrentarse a tal gran título? ¿Qué puede decirnos sobre su llegada al trono? ¿Por qué le cedió el trono su abuelo Fernando el Católico a vos en su testamento, si su preferido era su hermano, Fernando I?
Bueno, sí que es cierto que al principio convertirme en Rey se me hizo un poco grande, era muy joven para asumir y comprender todas las dificultades y obligaciones que se me venían encima. Más desde pequeño se me educó para ocupar este papel, siempre tuve claro que no sería alguien corriente y que mis acciones tendrían consecuencia en mucha gente. Quería ser alguien muy grande y poderoso, tenía ambición y un gran objetivo, que fue como ya he dicho antes, crear un gran Imperio. Esto fue lo que verdaderamente me movió durante tantos años, lo que hizo que superara problemas y adversidades. Desde pequeño supe que no sería una tarea fácil, pero estaba dispuesto a llevarla a cabo. En cuanto a mi hermano, yo era el mayor de los varones, y por ello debía de heredar el trono. Era un derecho que me correspondía a mí, y no considero que le arrebatara en ningún momento el título. Mi abuelo dejó bien claro en su testamento a quien destinaría el trono, y aunque puede que tuviera más afinidad con mi hermano, respetó mi derecho, lo cual era lo más justo y acertado. Sí que es cierto que existen rumores sobre que el testamento se cambió en el último momento, pero no son más que eso, rumores.
6). Su llegada a España no estuvo bien vista por muchos castellanos, lo cual causó revueltas, como es el caso de los comuneros y de la Guerra de las Comunidades de Valencia. ¿A qué creé que se debieron estas revueltas?
Creo que todo se basó en una misma palabra: desconfianza. Llegué a España sin apenas hablar castellano y trayendo conmigo un gran número de nobles y clérigos flamencos como Corte. Los castellanos tuvieron miedo ante la presencia de extranjeros y consideraban además que había arrebatado el trono a mi madre. Afortunadamente logré hacer frente a estas personas, teniendo que ajusticiar a muchas de ellas, aunque dando mi perdón otras muchas, pues tal y como Dios es misericordioso, también debemos serlo nosotros.
7). ¿Por qué mantuvo encerrada en Tordesillas a su madre, Juana y por qué la impidió gobernar?
A pesar de que tomar esta decisión me causó un gran dolor por ser mi madre, fue lo mejor para su persona y para España, ya que no estaba apta para gobernar un Imperio. Mi padre pensó únicamente en su beneficio y el del reino, al igual que yo. No es cierto que quisiera apartarla del trono para gobernar yo, la prueba es que ella misma aceptó delegarme el trono y no quiso encabezar el levantamiento comunero. Mi madre tenía serios problemas mentales, y estar en Tordesillas fue lo mejor para ella.
8). ¿Cuál fue su relación con Francisco I de Francia?
Para mí, expandirme tanto en América ha sido uno de los mayores logros, ya que no solo he agrandado el Imperio en Europa, sino que he cruzado el mar y he logrado hacer españoles territorios que nuestros antepasados desconocían de su existencia. Hernán Cortés ha sido, sin duda, uno de los causantes de este éxito, por lo que le estaré eternamente agradecido.
9). Y ya por último, ¿Qué ha sido para vos lo más difícil de gobernar?
Al contrario de lo que muchos pueden pensar, para mí lo más difícil no han sido las guerras, ni los conflictos ni los problemas políticos. Lo más difícil ha sido superar el miedo al fracaso. No he logrado crear un Imperio universal de los Habsburgo. No he conseguido tampoco frenar el protestantismo, ni vencer a Francia en mis guerras. He sido grande, pero no el mejor. He hecho muchas cosas de las que me propuse, que tenía como objetivo un joven de 17 años, pero no todas. He sufrido también la soledad, ver como gente te abandonaba y se pasa al lado contrario fue para mí lo peor durante mi reinado. A veces, para ser un buen Rey, debes sacrificar algunas cosas, y muchas veces es difícil combinar las relaciones familiares con las del reino. He vivido conflictos con mi madre, con mi hermano Fernando, he utilizado a mi hermana Leonor con fines políticos y he mantenido a mi hermana Catalina en Tordesillas contra su voluntad. Sin duda lo más difícil de gobernar ha sido pues, el sentir fallar tanto a tu reino como a tus seres queridos.
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